En nuestra planta de tratamiento de lixiviados llevábamos tiempo sufriendo problemas de olores desagradables que acababan afectando a algunos vecinos de la zona. Desde el primer momento, Biopulcher nos ayudó a analizar la situación y a diseñar una solución personalizada, combinando neutralizadores de olor y las máquinas adecuadas para aplicarlos de forma eficaz.
El resultado ha sido muy satisfactorio: hemos dejado de recibir quejas y, además, ahora trabajamos en un ambiente mucho más agradable. Un servicio profesional, cercano y orientado a resultados.